«Todo confluía en la convicción del valor intrínseco del modelo relacional. «Hay que poner el cuerpo», fue nuestro lema. Nosotros somos el «instrumento terapéutico» por excelencia.
«Todo confluía en la convicción del valor intrínseco del modelo relacional. «Hay que poner el cuerpo», fue nuestro lema. Nosotros somos el «instrumento terapéutico» por excelencia.
Voy a referirme a dos conceptos en apariencia no muy complejos, el de territorio y el de deriva, nada más dispar a primera vista, por un lado el territorio, recuerda el terruño, la tierra, algo que estaría alrededor de nuestros pies, en segundo lugar la deriva, nos remite a las historias de náufragos, a mar y al océano, a estar perdidos en la nada.